sábado, 5 de enero de 2019

Primer trimestre Curso 18/19

Tembleque y Laguardia

El sábado 20 de octubre de salimos por la mañana 36 aventureros camino de Tembleque con mucha ilusión.
Después de 45 minutos de viaje, paramos en La Guardia para cargar pilas con un reponedor desayuno y seguimos viaje hacia Tembleque, donde llegamos a su glesia principal que no nos dejaron visitar y proseguimos hacia su Plaza Mayor donde degustamos unas porras y café que nos dieron los cazadores que estaban allí.
Más tarde fuimos a ver la Casa de las Dos Torres, derruida a día de hoy, la rodeamos y fuimos hacia el restaurante donde comimos pisto y carrilleras muy rícos con tarta de postre.
Después del cafetito fuimos hacia Laguardia donde intentamos visitar la iglesia, pero estaba cerrada, asi que dimos un paseitto por el mirador disfrutando de unas vistas privilegiadas de los alrededores y por último visitamos, esta vez sí, la ermita del Santo Niño excavada en la roca y preciosa, desde donde pusimos rumbo a Madrid después de un día un tanto extraño pero muy divertido...



Todas las fotos en: https://www.facebook.com/media/set/?set=a.2200158016928112&type=1&l=ab9e2ded2a


Paseo por las plazas Antiguas de Madrid


El viernes 26 de octubre de 2018, en un paseo organizado por nuestro educador Luis, nos fuimos a conocer mejor nuestra preciosa ciudad.
Vimos la Torre de la iglesia de San Pedro el Viejo, el coqueto jardín del Duque de Anglona, la Capilla del Obispo y el sepulcro de los Vargas.

lunes, 15 de octubre de 2018

Algunos versos de “Defensa d’as mulleres” de Filomena Dato


“Os que negan á mulleres
intelixencia e talento,
a millor contestaceon
cicais que fose o disprecio”
(….)
“Centos de mulleres sábeas
pódense poñer d’exempro
de que nunca Dios negou
á muller o entendemento”
(…)
“O entendemento d’ os homes
con coidado se cultiva
e cuasque todos reciben
d’ a instrucion a luz diviña,
e cicais de cada mil
un tan soilo s’ilumina:
namentres que d’ as mulleres
son muy poucas istruidas
y-as que reciben a luz
coma craros soles brilan”

viernes, 1 de junio de 2018

Ana María Alonso, nuestra compañera

Cuando alcancé mi Título de Maestra y recibí mi primer nombramiento para poder ejercer en un pueblo de la provincia de Madrid, llegué a conocer a mi primer grupo de alumnos con la misma ilusión y entrega con la que dejé al último muchos años después en el Colegio Ciudad de Valencia, donde durante 32 años encontré magníficos compañeros que me hicieron comprobar que lo que yo sentía por el Magisterio no era algo propio y único, sino algo muy común entre los Maestros: todos buscábamos lo mejor para nuestros alumnos. A lo largo de esos años fui aprendiendo cada día algo nuevo de los aproximadamente 1200 alumnos que en total he conocido.


He vivido la enseñanza desde el corazón, dándome cuenta de que cada niño debe ser tratado individualmente ya que cada uno merece su tiempo y su atención y aunque la educación principal debe partir de los padres, estimo que el profesor es un colaborador indispensable. Creo por tanto, que merece ser respetado por instituciones, APAS y poderes públicos en general si queremos que sean respetados por sus alumnos.

Comprendí lo importante que era mi profesión al pensar que aquellos niños serían nuestros futuros médicos, enfermeros, abogados... ¿y por qué no? carpinteros, fontaneros.... y todas aquellas profesiones que hacen posible que nuestra sociedad funcione.

Me di cuenta de que la educación significaba conseguir el desarrollo integral de mis alumnos, porque aunque con la educación no se solucionan todos los males de la sociedad, una buena formación profesional y sobre todo personal de sus individuos consigue, a la larga, mejorarla. 

Siempre sentí inquietud frente a las reformas de las leyes, cursillos y todo aquello que pudiera ponerme al día. Traté de ser sincera con todos y sobre todo conmigo misma, tanto al vivir los buenos momentos como otros llenos de dificultades. Procuré inculcar en mis alumnos valores y conocimientos que les formaran como personas y les hicieran más libres.
Por eso, cuando me encuentro con alumnos como Julio y muchos otros con los que aún hablo, me alegra pensar que mi trabajo no ha sido estéril, que algo de mi trabajo personal ha calado en esas promociones que he tenido la suerte de ayudar a formar, enriqueciéndome yo misma al mismo tiempo, encontrando siempre en los alumnos la fuerza para seguir adelante frente a las dificultades que iba encontrando. 

Para mí, ser Maestra, implica ante todo vocación y creo que es una de las profesiones más gratificantes que conozco.

Siempre fui consciente de que la Escuela Pública era la única oportunidad de formarse que tenían la mayoría de mis alumnos y por eso, después de dedicarme a ella durante 40 años de mi vida, sigo pensando que, aunque la educación es una inversión a largo plazo, es fundamental apoyar la Escuela Pública para que pueda llegar a todos.

No hay que tener nostalgia de tiempos pasados, pero sí intentar no perder lo conseguido con tanto esfuerzo y hacer notar a todos los gobernantes que la educación tiene que estar al alcance de todos para no aumentar las desigualdades.

martes, 20 de marzo de 2018

PATATAS REBOZADAS de Vicenta Álvarez Ruíz


INGREDIENTES

Patatas
Harina
Aceite
Huevos
Sal
Ajo
Laurel
Perejil
Agua.


Elaboración

-      Cortar las patatas en rodajas
-      Echarles sal
-      Rebozar las patatas con harina y huevo
-      Ponerlas en una sartén y freírlas
-      Se ponen en una cazuela
-      En la cazuela se echa agua, ajo, perejil y vino blanco.
-      Después se echa harina para espesar el caldo y una hoja de laurel para darle sabor.
-      Poner a fuego medio hasta que se hagan.

*Se propone como opción añadir unas almejas en el momento en el que se echa el agua, el vino blanco, el ajo y el perejil.